Después de veinte años
Cuando yo tenía catorce años,
me hacían trabajar hasta muy tarde.
Cuando llegaba a casa, me cogía
la cabeza mi madre entre sus manos.
Yo era un muchacho que amaba el sol y la tierra
y los gritos de mis camaradas en el soto
y las hogueras en la noche
... (ver texto completo)
Curiosa
historia la que nos cuentas, Doña Victoria
Un saludo hoy con sol y una temperatura ideal.
A seguir disfrutando del buen tiempo.
Un saludo
Me voy que hoy toca salir antes a recojer.