Este espíritu es fuertemente asociado con el
invierno, el norte, y el frío; como también la hambruna e inanición, esto se refleja en el hecho por la falta de
comida y la muerte a causa de esto.
En los mitos que rodean al Wendigo, se lo representa como un ser humano, que después de ser poseído por un espíritu maligno, pasa a transformarse en una bestia sin moral, consumida por un hambre tan voraz por la carne humana que cazará y matará a todo con el que se cruce hasta que fallezca de inanición.