En el
jardín del Edén, todos los animales estaban inconformes con alguna parte de su cuerpo. Se quejaban tanto que un día el Señor decidió concederles un deseo. Así, un día los animales se formaron para pedir su deseo.
Dios: Tú jirafa, ¿que deseas?
Jirafa: A mi Señor, me molesta este cuellote. Me dificulta
comer.
Dios: Entonces tendrás un cuello mas corto.
El elefante se acercó después.
Elefante: A mi Señor redúceme esta trompota que me estorba al comer.
Y Dios le concedió el deseo. Entonces,
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