UN VIAJE DE IDA. De los 230 hombre que en 1519 se embarcaron con Magallanes para alcanzar el Lejano Oriente viajando hacia el Oeste, sólo regresaron 18. Los otros 212 marineros murieron casi todos de inanición.
EDIFICANDO LA RELIGIÓN. Entre los años 1170 y 1270, los franceses construyeron 80 catedrales y 500 iglesias.
CON LOS CABELLOS LIMPIOS. Los europeos del Medievo empleaban sosa o potasa hervida para lavarse la cabeza.
PINCHAZOS EN EL GLOBO. Hace mil años, los chinos perforaban pozos de más de cien metros de profundidad para extraer salmuera. Esto no empezó a hacerse en Europa hasta cuatro siglos más tarde.
SOPA DE TORTUGA. En sus largas travesías, los piratas y navegantes solían llevar en las bodegas del barco tortugas de las Galápagos como reserva de alimento. Estos quelonios pueden resistir sin comer durante un año.
SANTORAL DEL 12 DE MARZO Santos Inocencio, Bernardo, Maximiliano y Gregorio Magno.
HOGAR, FRÍO HOGAR. En el siglo XVI, las casas sólo tenían una chimenea y generalmente estaba ubicada en la sala principal. El resto de la casa jamás se caldeaba, por lo que, para protegerse del frío invernal, la gente se veía obligada a llevar aparatosos atuendos.
CANELA FINA. Según Galeno, la canela era tan escasa y estimada en su época que los emperadores romanos la guardaban en los cofres junto a sus más valiosas joyas.
LUNA EMBARAZOSA. Las mujeres groenlandesas creen que la Luna les visita cada cierto tiempo para dejarlas preñadas. Para que esto no ocurra, evitan dormir boca arriba y, antes de acostarse, se frotan el vientre con saliva.
EL BARÓMETRO ECOLÓGICO. Para el pronóstico del tiempo, los antiguos campesinos recurrían a la caléndula. Si las flores de esta hierba permanecían cerradas hasta pasado el mediodía era de esperar que lloviese y, si amanecían abiertas, el tiempo iba a ser soleado.
RASCACIELOS PRIMITIVOS. Las primera viviendas de varias plantas aparecieron en Tebas hacia el año 700 a. C. Éstas, que estaban construidas con muros de piedras muy estables, alcanzaban hasta cinco alturas.
RATAS DEPILADORAS. Para quitarse el vello, las mujeres medievales utilizaban unos polvos especiales fabricados con ratas secadas al sol y tostadas en una cazuela. Se aplicaban los polvos con un paño de lino húmedo en las partes que se querían depilar.
TERAPIA ROSA. A mediados del siglo XVI, en el sur de Francia, la peste bubónica se curaba colocando cápsulas de pétalos de rosa debajo de la lengua.
AVERNO SIN CALDERAS. Para los antiguos irlandeses, el infierno era un páramo de hielo en el que se sucedían gigantescos aludes.
GENTE AZUL. En alguno poblados de los Andes chilenos situados a más de 7.000 metros hay gente que tiene la piel azul. Ello se debe a un exceso de hemoglobina, que está desencadenado por la falta de oxígeno.