Erase una vez un sencillo marinero que se encontraba trabajando con sus herramientas en la banda de un barco, que flotaba en el río. De pronto, su martillo se le salió de la mano y fue a dar al lecho del río.
El infeliz marinero le ruega a Dios, quien se le aparece y le pregunta:
- ¿Por qué estas llorando?.
El marinero, temeroso, le responde que el martillo se le cayó en el río. Dios se mete al río, saca un martillo de oro, y le pregunta: ¿Es éste tu martillo?.
El noble marinero responde:
- ... (ver texto completo)
El infeliz marinero le ruega a Dios, quien se le aparece y le pregunta:
- ¿Por qué estas llorando?.
El marinero, temeroso, le responde que el martillo se le cayó en el río. Dios se mete al río, saca un martillo de oro, y le pregunta: ¿Es éste tu martillo?.
El noble marinero responde:
- ... (ver texto completo)
