FREILA (Granada)

trillando
Foto enviada por antonio

El pelota: Es aquel que da la razón al profe en todo, se sienta de las primeras filas, le sonríe, le ayuda a cerrar la puerta, a poner transparencias, le contesta a las preguntas complacientemente, le deja un boli si es necesario, incluso es capaz de acuchillar al que se le adelante... En fin, una persona muy maja y muy querida entre sus compañeros, que porque está en la Universidad, pero eso en la justicia escolar se hubiera convertido en colleja y "barullo" (un día explicaré que es esto) a la hora ... (ver texto completo)
El preguntón: Este es como el chafardero, pero preguntándole al profe. Suele ser famoso porque pregunta tonterías y siempre cosas que debería saber. Muchas veces los profesores dicen: "No seáis vergonzosos, si tenéis alguna duda, la preguntáis." Pero después, cuando se encuentran a algún preguntón por su camino, lo muelen a hachazos y lo dejan en ridículo delante de clase en cuanto tienen la oportunidad. El colmo de un preguntón, es que un profe después de explicar la teoría más difícil de la mecánica ... (ver texto completo)
El chafardero: Esta es la persona que se sienta tres o cuatro asientos más al lado del personaje dos. Es decir, del monologuista. Siempre va perdido de la conversación, y también de la explicación del profesor, ni atiende a uno ni a otro, porque quiere estar en todos lados. Claro, es un chafardero. Así que de vez en cuando se oye un: " ¿Qué?". Y al cabo de un rato, cuatro palabras más del monologuista, y tres sillas más para el lado: " ¿Qué?" Y no se entera nunca de nada. De vez en cuando dice: " ... (ver texto completo)
El tribu urbana: Los he juntado a todos en la misma, porque aquí se podrían hacer montones de clasificaciones. Los pelados, con sus alphas, aunque ya no se lleve, los makineros con sus camisetas del Xquè y Scorpia, los góticos de negro, los rastas... Con rastas. Los poperos con sus medias melenas y jerseys a cuadritos y rombos... Las pijippis (un día hablaré de ellas) con cascabeles... En fin. Podríamos no acabar nunca.
El peludo: Esto, más que personaje de clase, es un personaje universal. Siempre en cuanto que se juntan muchos tíos en un sitio, hay algún osito. Es esa persona que tiene tanto pelo que le sobresale un mechón por encima de la camiseta, abrigando el cuello. Algunos parece que lleven jersey de cuello alto en verano. Son de esas personas que se afeitan y a los dos minutos tienen una barba que ni Papá Pitufo. Tienen la ventaja de estar abrigados en invierno y de sudar mucho en verano. Cuando nacieron, ... (ver texto completo)
El que llega tarde: Siempre, en toda clase, hay un alumno que llega tarde, y además suele ser el mismo. Que coincides con él en clases a todas horas distintas, y siempre llega media hora tarde. Que piensas, ¿qué hace este tío? ¿Que si llega pronto no tiene emoción? ¿Que le entran ganas de ir al water siempre justo antes de la clase? ¿Tiene un tic para llegar con la clase empezada? No se sabe. Incluso después de los descansos, tiende a entrar el último, para no perder la costumbre.
El que se ríe porque sí: Estos son los personajes compañeros del que no se calla, y que además le hacen caso. Tienen la risa floja y en cualquier momento de la clase pueden empezar a partirse el culo. Suele contestarle el profe con un típico, pero no por ello menos útil: " ¿Por qué no cuenta eso que le hace tanta gracia a todo el mundo y así nos reímos todos?" Cuando el alumno diga que de lo que se reía era que el profe tenía la bragueta abierta y se veían sus calzoncillos abanderado de la época ... (ver texto completo)
El que no calla ni debajo de agua: Este es el personaje que va a clase para hablar. Como bien dije en el anterior post, la Universidad es un bar temático y se lo toma al pie de la letra, pero igual que no se te ocurriría ponerte a beber una coca-cola en mitad de un terremoto, tampoco se te debe ocurrir hablar cuando estás en clase. O por lo menos, no hacerlo como esta persona que hace auténticos monólogos de su vida en plena transparencia del apareamiento de los bits machos. (Ver post de afrontar ... (ver texto completo)
El dibujante: Este es el típico alumno que en vez de atender en clase, hace auténticas clases de dibujo. Sabe por qué página van de los apuntes gracias a las páginas cuyos bordes están dibujados, las que no, o bien no fue a clase, o es que aún no han llegado a esa parte del temario. Tiene tendencia a hacer caricaturas de profes y dejarlas en las mesas para risa y sorna de los alumnos.
El otro personaje está apodado por uno de mis colegas como el Saltitos. Saltitos, la verdad, no se sabe si tiene un problema mental, o que es lo que le pasa. Porque dices, no puede tener un problema mental y estar estudiando una ingenieria. Aunque nunca se sabe, el caso es que ese hombre va hablando solo por todo lo que es la Universidad, dando saltos y corriendo inexplicablemente y todo el mundo que esté en la UPC lo ha visto, y seguro que lo reconoce rápidamente. Un caso extraño.
Aparte que no nos interesaba la vida drogata del hombre para nada. Claro, suspendió, se hacía los porros en tiempo record, no he visto algo igual en mi vida. Movía los dos dedos que las chicas se fijaban mucho... En fin, que fue brutal cuando lo vimos llegar pasado el verano, como estaba escuchimizado y demacrado, fue la lección que nos dijo: "Niños, no os metáis en la droga, o acabaréis como este."
El caso perdido: Llegamos a la última clasificación, que podría seguir, pero por el bien de la vista de los lectores, y de la mía propia, pararé aquí. Y es en los tarados, o casos perdidos. Que para que os hagáis una idea os lo ejemplificaré con dos casos claros. El primero es el de un hombre, que venía a mi uni, muy fiestero, muy amigable, se te presentaba con la única excusa de que lo hayas mirado, y conocía a todo el mundo. Eso sí, no le interesaba nada que le contases, te explicaba su vida y ... (ver texto completo)
El que juega con el móvil en clase: Y/o, lee el periódico. Es un caso extraño de futuro repetidor. En vez de irse al bar a hacer amiguitos y amiguitas, en el caso de haber, el chico se queda en clase leyendo el diario o jugando con el móvil. O ambas cosas a la vez, que es harto complicado. Los profes le recomiendan el bar, y con razón, yo prefiero mil veces el bar, o mi casa, que ponerme a jugar a la serpiente en el móvil. ¿Por qué lo de atender a clase a nadie se le ha ocurrido, verdad?
El friki: En cada Universidad hay un friki, y en la mía los hay a cientos. Para los de fuera, además, frikis somos todos los que estamos dentro. Y es un problema, porque para los frikis eres demasiado normal, y para los normales eres friki. Y eso crea en ti un cierto desasosiego moral, ¿Quien soy? ¿A dónde voy? ¿De dónde vengo? ¿Manzanas traigo? ¡Qué! ¿Tiene significado el Universo? ¿Por qué estamos aquí? En fin, que siempre hay un friki en la uni, y que además tiene la pinta. No confundir con el ... (ver texto completo)
La tía buena: Siempre, siempre, siempre. Por una razón aún desconocida, en toda clase, toda facultad, todo lugar en donde hayan más de 2 tíos juntos, hay una tía buena reconocida oficialmente como "la tía buena del lugar". Es una chica que se suele sentir un poco observada, un poquito nada más. Y que nota como por donde pasa deja un reguero de babas muy peligroso para el incauto, porque más de uno se ha dejado la crisma pasando por detrás de la tía buena. Y a veces con sus propias babas. Todo hay que decirlo, en mi universidad, la tía buena, puede ser cualquiera. Así que chicas, si estáis bajas de moral, pasaros por mi Uni, que allí os la suben rapidito. ... (ver texto completo)