FREILA (Granada)

trillando
Foto enviada por antonio

El científico británico James Lovelock anunció un verdadero Apocalipsis sobre la faz de la Tierra al afirmar que al concluir este siglo no habrá casi ninguna especie terrestre viva debido al calentamiento global.
Los anillos de Neptuno fueron y siguen siendo estudiados con telescopios en la superficie terrestre y con el telescopio espacial Hubble mediante fotografías en las bandas ultravioleta y luz visible durante ocultaciones estelares.[5] Fueron investigados en detalle durante el sobrevuelo de Neptuno por la sonda Voyager 2 en agosto de 1989.[4] La Voyager 2 observó los anillos en diferentes disposiciones con respecto al sol, obteniendo imágenes con distintos ángulos de iluminación, de frente, por detrás ... (ver texto completo)
Otro modelo propuesto para explicar la estabilidad de los arcos se basa en la resonancia de excentricidad co-rotacional o CER.[21] [22] El modelo tiene en cuenta la masa finita del anillo Adams que es necesaria para mover la resonancia más cerca del anillo. Una consecuencia de esta teoría es la estimación de la masa del anillo Adams de alrededor de un factor de 0,002 de la masa de Galatea.[22]

Una tercera teoría propuesta en 1986 requiere un satélite adicional orbitando en el interior del anillo. ... (ver texto completo)
La existencia de los arcos en el anillos Adams continúa sin tener una explicación,[3] ya que la dinámica orbital indica que el material de los arcos debería distribuirse uniformemente a lo largo de los anillos en cuestión de años. Se han sugerido numerosas teorías que explicarían la estabilidad de los arcos; la más extendida es la que sostiene que el satélite Galatea mantiene los arcos mediante una resonancia de inclinación co-rotacional o CIR, 42:43.[19] La resonancia crea 84 lugares de estabilidad ... (ver texto completo)
Los arcos son estructuras bastante estables. Fueron detectados desde la Tierra por medio de ocultaciones estelares en los años 80, por la Voyager 2 en 1989 y por el Telescopio espacial Hubble y otros telescopios terrestres entre 1997 y 2005 y permanecen aproximadamente en las mismas posiciones de longitud orbital.[4] [11] En cualquier caso se han detectado algunos cambios. El brillo total de los arcos ha decrecido desde 1986.[11] El arco Coraje ha saltado 8º hasta los 294º, probablemente debido a ... (ver texto completo)
La mayor resolución de las imágenes de la Voyager 2 revelaron un amalgamiento pronunciado en los arcos, con una separación media entre las diferentes masas de entre 0,1º y 0,2º que corresponde con entre 100 y 200 km a lo largo del anillo. Debido a la resolución de las imágenes de las masas, no se conoce si contienen o no cuerpos mayores, que están asociadas con seguridad con concentraciones de polvo microscópico como evidencia su mejora de brillo cuando están iluminadas por detrás por el sol.
Las partes más brillantes del anillo Adams, los arcos que están contenidos en él, fueron los primeros elementos de los anillos neptunianos en ser descubiertos.[1] En estos arcos las partículas que los conforman están más amalgamadas que en el resto del anillo. Se conocen cinco arcos que ocupan un estrecho segmento de longitud[16] desde 247º hasta 294º. En 1986 los arcos estaban situados de la siguiente manera: Fraternidad, el anillo más largo y brillante, desde 247º hasta 257º; Igualdad 1, entre ... (ver texto completo)
El anillo más externo, y también el más famoso y estudiado, es el Adams, con un radio orbital de 63.930 km.[3] Es estrecho, aproximadamente 35 km, ligeramente excéntrico e inclinado. Su profundidad óptica es de 0,011 ± 0,003, exceptuando los arcos, que se corresponden con una profundidad equivalente de 0,4 km,[5]
Los arcos del anillo Adams: de izquierda a derecha, Fraternidad, Igualdad, Libertad), más el anillo Le Verrier hacia el interior.

La fracción de polvo es del 20% al 40%; menor que en ... (ver texto completo)
El anillo más cercano a Neptuno es el anillo Galle. Está situado entre 41.000 y 43.000 km de la superficie del planeta y tiene una anchura de aproximadamente 2.000 km.[3] Es un anillo débil con una profundidad óptica media de alrededor de 10−4,[13] y una profundidad equivalente de 0,15 km.[14] [4] Se estima que el porcentaje de polvo en el anillo se encuentra entre el 40% y el 70%.[15] [4]

El siguiente anillo es el Le Verrier: su radio orbital es de unos 53.200 km,[3] pero es estrecho, con ... (ver texto completo)
Las partículas de los anillos son de un material muy oscuro, probablemente una mezcla de hielo con compuestos orgánicos producidos por la radiación electromagnética del planeta.[3] [4] Presentan un color rojizo y sus albedos, tanto el geométrico, con un valor de 0,05, como el albedo de Bond, de entre 0,01 y 0,02, son muy bajos y similares a los de las partículas de polvo de los anillos de Urano y de los satélites interiores de Neptuno.[4] Los anillos son ópticamente "delgados" y transparentes, y ... (ver texto completo)
Tres de los anillos, Le Verrier, Arago y Adams, son estrechos con anchos de 100 km o menos.[5] En cambio, Galle y Lassell presentan anchos entre 2.000 y 5.000 km.[4] El anillo Adams contiene asimismo cinco arcos brillantes denominados Fraternidad, Igualdad 1 y 2, Libertad y Coraje. Esta nomenclatura fue sugerida por los descubridores de estos arcos en las ocultaciones estelares de 1984 y 1985.[8] [12]

Cuatro satélites orbitan dentro de este sistema de anillos: Náyade y Talasa lo hacen en el hueco ... (ver texto completo)
El sistema de anillos de Neptuno consta de cinco anillos, llamados desde el más cercano al planeta hacia el exterior: Galle, en honor de Johann Gottfried Galle, descubridor de Neptuno a instancias de los cálculos de Le Verrier; Le Verrier, dedicado a Urbain Le Verrier, quien predijo la posición de Neptuno en función de las alteraciones que mostraba la órbita de Urano; Lassell, por William Lassell, astrónomo que descubrió Tritón, el principal satélite de Neptuno; Arago, de François Arago, astrónomo, ... (ver texto completo)
En los años 80 las ocultaciones de estrellas por parte de Neptuno fueron mucho menos frecuentes que las de Urano, el cual ocupaba una posición cercana a la Vía Láctea en ese momento y se movía a través de un campo de estrellas más denso. La siguiente ocultación de importancia tuvo lugar el 12 de septiembre de 1983, dando como resultado la posible detección de un anillo, aunque las observaciones no fueron concluyentes.[1] Durante los siguientes seis años fueron observadas unas 50 ocultaciones de las ... (ver texto completo)
Inmediatamente después comenzó la búsqueda sistemática de anillos alrededor de Neptuno. El 24 de mayo de 1981 se detectó, durante otra ocultación estelar, un parpadeo en el brillo de la estrella ocultada. El modo en que tuvo lugar este parpadeo no dio pie a pensar en un anillo como su responsable. Después del sobrevuelo de la Voyager 2 se encontró que fue el pequeño satélite Larisa el que ocultó la estrella, un fenómeno extremadamente raro
La primera mención de anillos alrededor de Neptuno data de 1846 cuando William Lassell, descubridor del mayor satélite de Neptuno, Tritón, informó de la presencia de un anillo alrededor del planeta.[1] Su observación nunca fue confirmada y fue probablemente debida a una ilusión óptica. La primera detección fiable de un anillo se obtuvo por medio de una ocultación estelar en 1968, aunque el resultado no fue publicado hasta 1977, cuando fueron descubiertos los anillos de Urano.