FREILA (Granada)

trillando
Foto enviada por antonio

En Londres es ilegal montar en un taxi si se tiene la peste.
El récord del mayor peso sostenido por la cabeza de una persona lo tiene John Evans, que es capaz de mantener un coche sobre su cabeza
El mayor laberinto jamás creado, lo realizó un Trekky, un granjero llamado Tom Pearcy. El laberinto tiene una extensión equivalente a 15 campos de futbol (americano), unos 32 acres (130 mil metros cuadrados). Dice que lo creó para conmemorar los 40 años de StrarTrek y ahora es un sitio de interes turístico.
Michel Lotito: Francés. Tiene varios registros en el libro de los Record Guiness, por su afición a comer cosas curiosas, y seguramente sea el único que se ha atrevido a comérselas. Es conocido como Monsieur Mangetout (El Sr. Comelotodo) ha llegado a comerse 18 bicicletas, pero su mayor logro ha sido comerse una avioneta, una Cessna 150
Hasta el día de hoy se le atribuyen más de 50 víctimas a Bruno Lüdke y no se sabe con veracidad si él fue el responsable de estos crímenes o simplemente un "pobre tonto" manipulado para calmar a las masas.
Bruno Lüdke no pudo ser enjuiciado por estrangular y violar a sus víctimas sin embargo fue usado como conejillo de indias en varias instituciones mentales y hospitales. Como castigo fue castrado y ejecutado por inyección letal en una prisión policial de Viena. La ejecución fue mantenida en secreto de las autoridades nazi para evitar el escrutinio jurídico de abogados y que así no descubran la verdad, que las confesiones de Lüdke eran falsas.
En una de las reconstrucciones de los hechos y, mientras era trasladado en automóvil por el crimen que había cometido, se adentraron en el bosque de Köpenich cuando, de pronto, Bruno dijo: "los señores se han pasado de sitio". El conductor dio marcha atrás, los oficiales le quitaron las esposas a Bruno y le pidieron que indicara el lugar donde habían ocurrido los hechos. Sin dudarlo un instante, "El Bruto" caminó entre los árboles y señaló un lugar. Después, dijo: "Aquí la encontré, aquí la golpeé, ... (ver texto completo)
No le tomó mucho a Himmler darse cuenta que “el tonto gigante” estaba respondiendo por crímenes que era posible que nio hubiera cometido. Finalmente para apaciguar a la prensa y a las otras agencias policiacas llevaron a Bruno de “paseo” y visitaron varias escenas donde el gigante señalaba y decía donde había asesinado a la víctima, también reveló información que sólo la policía sabía, nunca había sido publicada por la prensa y que le relacionaba con los asesinatos.
Cuando el informe de los asesinatos cometidos por Lüdke llego al escritorio de Himmler el director de la S. S. en ese entonces, ordenó investigar profundamente el caso porque era imposible que una persona pueda cometer tales atrocidades durante el mandato del Tercer Reich. Además de esto la población alemana despertaría ante un régimen que se preparó para la guerra y no para gobernar.
Lüdke teniendo todo a su favor se sentía protegido por la clausula 51, ley que decía que una persona con deficiencias mentales no era responsable de sus actos y por esto no podía ser enjuiciado. Pronto se volvió claro que Lüdke no le dijo a Franz sobre los asesinatos, fue el mismo detective que le dijo sobre las víctimas y como fueron ejecutadas. En el reporte final de los homicidios el detective Franz hizo que las confesiones de Bruno concuerden con el resto de asesinatos de Alemania y así “resolverlos”.
Bruno Lüdke era una persona con inteligencia limitada, pero no era el tonto que todos creían. Al parecer en el transcurso de las preguntas se formó un vínculo entre los dos hombres. Mientras el asesino estaba contento por ser el centro de atención, todos querían hacerle preguntas y tomarle fotos, además tenía el apoyo de su “amigo” el detective Heinz Franz, la persona que se aseguraba que Lüdke coma tres veces al día y no le falten cigarrillos. Franz en cambio era un hombre ambicioso que veía a Bruno ... (ver texto completo)
En ocasiones Lüdke afirmaba haber matado en Munich, Hamburgo y Berlín, pero cuando era llevado a los estados donde había asesinado, era obvio que el hombre no sabía dónde estaba.
La verdad de estos crímenes cambió cuando se leyeron los registros policiales de Berlín en los que se descubrió que Heinz Franz ya sabía de los asesinatos de Mundt, Schulz y los Umann. Bruno posiblemente solamente “confesaba” lo que el detective quería escuchar y cuando se mencionaba otra víctima Lüdke “recordaba” haberla asesinado también, como sucedió en el interrogatorio de la familia Umann, donde Bruno no dijo nada sobre la señora Gutermann quien había sido asesinada dos días antes que Lüdke ... (ver texto completo)
En la medida que la investigación progresaba, Franz descubrió que si se acercaba a Bruno de una manera amable, el gigante le daría toda la información que sus preguntas revelen. Pronto las investigaciones de Franz descubrieron que Lüdke era el responsable de estrangular y violar a 51 mujeres en un periodo de quince años. Durante el largo periodo que le interrogaron aparecieron los nombres de algunas víctimas como Käthe Mundt, Bertha Schulz y la familia Umann. Esta nueva información sorprendió a Franz ... (ver texto completo)
Después de ser detenido solo Franz interrogó a Lüdke, al poco tiempo se dio cuenta que las respuestas de Lüdke servirían para que el criminólogo pueda continuar con la investigación a su manera. En el interrogatorio declaró:

-Yo había agarrado el pollo, lo reconozco. La vieja estaba sentada en el tronco de un árbol y yo me acerqué.

- ¿Y tú que le dijiste? -preguntó el comisario.

-Pues, eso, que si quería… pero ella dijo que no.

- ¿Y tú qué hiciste?
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