FREILA (Granada)

trillando
Foto enviada por antonio

Pronto el dinero del que disponía se agotó y tuvo que recurrir al robo para poder subsistir, robos incluso con agresión. Fue pillado por la policía y condenado a cinco años de prisión en Sing Sing. Durante estos cinco años se mostró impasible imperturbable.
Mas tarde se traslado a Nueva York y un mundo nuevo se abrió para él, habían miles de mujeres a las que fotografiar, de este modo se obsesionó con las fotografías, esas imágenes no le decían que no, no le retiraban la mirada y siempre le sonreían. Se masturbaba fantaseando con las fotografías de desconocidas que captaba por la calle.
Pero empezó a pensar que eso solo le otorgaba unos minutos de goce, hay comenzó su afición por la fotografía. Sacaba fotos a escondidas y con sumo cuidado iba pegando estas fotografías en las paredes de su habitación.
Pero Harvey necesitaba algo mas, con 17 años se hizo con una replica exacta de un revolver, cuando encontraba una chica aislada, sola en la calle, la apuntaba con su revolver y la obligaba a quitarse la ropa, él solo se quedaba en eso, no intentaba nada mas. Tan solo deseaba observar mujeres desnudas y que se desnudaran para él.
Su frustración sexual empezó a crecer, no podía tener relaciones sexuales pues las mujeres le aborrecían y recurrió a prácticas onanistas, pero carecían de erotismo, no tenían intensidad, necesitaba del género femenino, tenía que acercarse a ellas. Sus primeros intentos fueron muy tímidos, comenzó a robar a sus compañeras y masturbarse con los objetos que obtenía, fantaseaba con las dueñas de esos bolsos que robaba, leía sus agendas y creaba unas fantasías que sabía nunca se harían realidad.
Tenía unas orejas descomunales y muy separadas del cuerpo, las facciones caídas y ojos ligeramente saltones, una boca muy inflada. Sin duda no era una persona agraciada, se sentía diferente y crecía en él un sentimiento de venganza hacia quienes se burlaban de él, especialmente hacia las muchachas que le rehuían. Era un hombre muy inteligente, su cociente intelectual era de 130 pero su personalidad había sido desvirtuada por su fealdad, estaba marcado.
Poco a poco fue incubando un síndrome de odio, un odio hacia todos y se fue distanciando, la soledad se volvía una obsesión, la presencia de la gente se volvía molesta pues tenía temor a que se burlaran de él, de que opinaran que era feo. Su conducta se volvió mucho más introvertida y se empezó a aislar.
Havey Murray Glatman

Havey Murray Glatman nació en Colorado, su infancia fue marcada por su fealdad, era un niño feo todo el mundo estaba de acuerdo, sus compañeros de clase se burlaban de él constantemente, incluso sus familiares le hacían continuos desprecios. Se sentía distinto, ya incluso desde pequeño le pusieron motes como "el monito", "el gorilita", "el feo".
# No hay mayor satisfacción que una abundante comida y una buena digestión. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# No hay mayor mancilla que muchas manos a una morcilla.
# No hay mayor mal que el descontento de cada cual.
# No hay mayor felicidad que hacer una buena obra a escondidas y que se descubra.
# No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
# No hay mayor duelo que el del alma y del cuerpo.
# No hay mayor dificultad que la poca voluntad.