FREILA (Granada)

Barrio El Pozo
Foto enviada por antonio

por que decias que os llaman de todo en la nuez?
Uno que entro con otro nombre y hizo unos comentarios yo me cabree y quite mis mensajes
Aqui estoy yo no me vesssssssssssssssssssss
por que decias que os llaman de todo en la nuez?
Aqui estoy yo no me vesssssssssssssssssssss
si que te veo
parece que no queda nadie
Aqui estoy yo no me vesssssssssssssssssssss
Ama a una nube, ama a una mujer, pero ama. Theophile Gautier
ya estoy por aqui
parece que no queda nadie
ya estoy por aqui
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro. Proverbio Arabe
Al lado de la dificltad está la facilidad. Mahoma
Al inteligente se le puede convencer; al tonto, persuadir. Curt Gotees
Al hombre se le conoce por sus obras; pero muchos viajan de incógnito. (Anónimo)
Poner sobre los cuernos de la luna: En la Antigüedad, la locución poner sobre la luna significaba alabar, ensalzar a una persona en grado superlativo. Ya en tiempos del poeta latino Virgilio se usaba esta expresión como imagen laudatoria y los autores clásicos españoles la incorporaron con el valor que actualmente conserva. Con el tiempo, la expresión fue embellecida con el poético agregado de "los cuernos", que algunos autores creían inspirada en el texto de cierta lápida que se conserva en la universidad ... (ver texto completo)
Poner pies en Polvorosa: A pesar de que no puede afirmarse con certeza, todo lleva a pensar que el origen de esta expresión alude a un hecho bélico histórico protagonizado por el rey de Asturias y León, don Alfonso III. Al parecer, este monarca estaba bastante preocupado por las incursiones de los moros en su territorio y un buen día resolvió poner punto final a las tropelías de los sarracenos, para lo cual, salió a cortarles el paso a orillas del río Orbigo, en una región conocida como los Campos ... (ver texto completo)
Poner las manos en el fuego: Para explicar la procedencia de este dicho, hay que remontarse a la época en que se practicaba el llamado "juicio de Dios" u "Ordalía" que era una institución jurídica por medio de la cual se dictaminaba la inocencia de una persona o cosa (podía ser un libro u otra obra de arte) acusada de haber cometido algún delito, pecado o falta y de cuyo resultado se podía deducir qué juicio merecía ella de Dios. Muchas veces, el juicio de Dios se practicaba para aclarar una desavenencia ... (ver texto completo)
Por un quita de ahí esas pajas: Por una cosa sin importancia, de poco fundamento.