Masturbarse con mucha frecuencia provoca acné. Durante décadas, los padres y educadores intentaron reprimir la libre expresión sexual de los más jóvenes con todo tipo de mentiras. La masturbación, al ser la práctica más socorrida y fácil de consumar, fue también la más difamada. Se llegó a decir que si alguien se hacía demasiadas pajas podía sufrir, entre otras cosas, epilepsia, ceguera, pérdidas de memoria, torcedura de pene, degeneración nerviosa, demencia, infertilidad, impotencia, mongolismo,
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