Y es que en
verano, las multas están a la orden del día, hay menos sitio para aparcar y claro, has de dejarlo en el primer lugar que te vaya bien. El que te vaya bien a tí y no le vaya mal a la policía, porque pueden llegar, ponerte el papelito y marcharse, y tan panchos. Eso en el mejor de los casos, en el peor se lo lleva la grua y encima has de caminar hasta el depósito para poder coger el
coche, donde un empleado (funcionario, claro está) te recibirá con una amable sonrisa de oreja a oreja. Los
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