FREILA (Granada)

un cortijo
Foto enviada por antonio

En ese momento prefieres no hablar, mostrar tus sentimientos sería soltar un " ¡Matar!" Pero no. Mejor no, porque bastante tienes con la multa y la grua para que encima tengas que ir a la cárcel, y no sería un buen plan.
Y es que en verano, las multas están a la orden del día, hay menos sitio para aparcar y claro, has de dejarlo en el primer lugar que te vaya bien. El que te vaya bien a tí y no le vaya mal a la policía, porque pueden llegar, ponerte el papelito y marcharse, y tan panchos. Eso en el mejor de los casos, en el peor se lo lleva la grua y encima has de caminar hasta el depósito para poder coger el coche, donde un empleado (funcionario, claro está) te recibirá con una amable sonrisa de oreja a oreja. Los ... (ver texto completo)
Recupero hoy la serie de posts conducir por el pueblo que tantas entradas en esta web ha ofrecido. Esta vez os voy a hablar de las multas, esas tarjetitas tan entrañables que te dejan en el parabrisas del coche para que una vez hayas llegado a él y veas esa papeleta te entren ganas de romperle la cara a alguien. Esos papelitos te hacen sentir vulnerable, te hacen odiar el sistema establecido y ante todo, te hacen pagar un dinero bien majo.
Total, que ir a echar gasolina se ha convertido en una realidad, es verdad, vas a echar gasolina. Tú mismo. Sin intermediarios. Como nos despistemos, un día de estos, nos entregan los coches en plan Lego y ala, todo el mundo montando pieza por pieza en el concesionario de vuestra marca favorita. Tiempo al tiempo.
que razon tienes en esto
lla mismo asta nos acen aire con un avanico automatico
Total, que ir a echar gasolina se ha convertido en una realidad, es verdad, vas a echar gasolina. Tú mismo. Sin intermediarios. Como nos despistemos, un día de estos, nos entregan los coches en plan Lego y ala, todo el mundo montando pieza por pieza en el concesionario de vuestra marca favorita. Tiempo al tiempo.
Ahora los conductores de a pié también somos expertos en poner la gasolina, y es más, ahora por fin sabemos en qué lado del coche está el agujerito por donde se pone ese líquido de lujo. Que luego vienen los problemas que si la manguera no llega, que si gotea gasolina, que si no enciendas ese cigarrillo... Porque mucha gente no lo tiene en cuenta, como los amigos de Zoolander en la película homónima, pero hay que ir con mucho ojo de no provocar incendios en las gasolineras. Que cada vez te dicen ... (ver texto completo)
Así pues, ahora nos toca a los clientes, hace unos años ya de eso, a ponernos la gasolina nosotros mismos. Vas a la taquilla, le dices cuanto quieres, te abren el grifo y le echas gasolina al coche. Ojo con los tipos de gasolina, que hay gente que le echa diesel a coches de super95 y otros que echan super98 a diesel y ya la tenemos liada. Hubo uno que se le había olvidado qué gasolina echaba su coche e hizo un mejunje de las tres y se fue tan ancho. El coche aún está preguntándose por qué le tuvo ... (ver texto completo)
Ahora estamos en el mundo ideal para una empresa, estamos en los mundos mágicos de IKEA. " ¿Para qué contratar a unos chicos jóvenes que monten armarios si la gente no se queja por tener que montárselos con un manual la mar de complicado?". Pues si funciona con los armarios, ¿por qué no va a funcionar con la gasolina que sólo es meter una manguera en un agujero? Lo más gracioso es que en IKEA los armarios tampoco es que sean muy caros, y tampoco es que sean muy buenos, pero eso es otro tema. El caso ... (ver texto completo)
"Lleno, por favor" solían decir los clientes. "Vacía, gracias" decían los mozos al vaciarte la cartera. Como aquella serie de Alfredo Landa tan maja en la que estaba Miki Molina de garrulo camionero que se intentaba ligar a la hija del gasolinero, qué gran serie... Y luego la gente se mata por ver House, Heroes y Perdidos. Con lo bien que estaría una edición en DVD, de coleccionista ojo, con todas las temporadas de "Lleno, por favor". Con un ticket de descuento en la gasolinera del barrio. La cuestión ... (ver texto completo)
La cuestión es que en aquellas épocas pretéritas existían los mozos gasolineros que llegaban, te saludaban y te preguntaban cuánta gasolina querías poner. Dos mil pesetas que era lo básico, ahora con 12 euros intentas echar gasolina y hasta la máquina cobra vida, se sale de su sitio chorreando gasolina y se te parte delante de tu cara. Así tal cual. Pues bien, en todas las gasolineras tenían a sus mozos bien entrenados en el arte de la manguera, la de trabajo hecho que tendrían algunos subsaharianos ... (ver texto completo)
El caso es que la gente normal no hace eso, la gente va y echa gasolina. Y la echa ella misma. Que antes la cosa no iba así. Tú llegabas allí, aparecía un mozo con un mono a lo Fernando Alonso que en aquella época se decía, mono a lo Senna, y te atendía. Que a veces no sabías si habías llegado a la gasolinera o a un campeonato de Formula 1, pero en el que los mecánicos llevan riñonera. Gran invento para el mundo de la gasolinera eso de la riñonera. Que supongo que sería una especie de juego macabro ... (ver texto completo)
Algo muy importante si te vas a ir a algún sitio de viaje con tu vehículo, no como aquel que salió sin gasolina de casa y se hizo quinientos kilómetros sacando el pié por la puerta al más puro estilo Picapiedra. " ¡Va mujée, saca los piéh tú también por tu laao! ¡Que asín hasemo má fuersa coñe!" Y allí que iban por el carril derecho de la autopistas con las suelas de los zapatos desgastados. Qué arte.
La turba enfurecida gritando: O mejor dicho, conexión en directo después de una victoria futbolística. El periodista intentará informar de algo que ya se ve: " ¡La gente está como loca, celebrando la victoria del equipo de la ciudad! ¡Están todos aquí!" El reportero grita como puede, mientras se oyen uueee, oeee, que bote el de la tele y le tiran del pelo, del micro, le ponen bufandas por la cabeza y lo tiran a la primera fuente que haya cerca. Eso es todavía más divertido cuando el periodista que ... (ver texto completo)
El que protesta por algo: Una conexión en directo siempre es el momento perfecto para protestar por alguna cosa. Qué sé yo, el alcalde corrupto, la paz en el mundo, el presidente de la escalera... Cualquier cosa es digna para protestar. El problema es que mucha gente tiene tendencia a protestar en pelotas. Es un fenómeno curioso, si quieres quejarte de alguna injusticia social, despélotate. No falla. ¿Quién quiere buenos lemas cuando tiene un cimbel colgante? Así tu protesta sirve de mucho, saldrás ... (ver texto completo)
El que se pasea varias veces por el fondo: Cada uno tiene sus métodos para ser protagonista en la televisión. Los hay que son muy sutiles y estos son los que se pasean por el fondo. Dan la vuelta una y otra vez como el que no quiere la cosa, como el que pasaba por allí de casualidad y mira de reojo la cámara. Cuando lo has visto pasar siete veces empiezas a sospechar que algo va mal. El periodista que además ve toda la vuelta puede empezar a supurar. " ¿Por qué a mí señor? ¿Por qué a mí?" Alguno ... (ver texto completo)