FREILA (Granada)

un cortijo
Foto enviada por antonio

Los cometas, considerados por muchas culturas como anuncios de infortunios y terribles males, significaban para los zulúes el presagio de una guerra; para los masais, hambre; para los eghap de Nigeria, epidemias, y para los tubo del Zaire, la muerte de un jefe de la tribu.
Los vikingos, en sus incursiones, no dejaban títere con cabeza. Sin embargo, en el año 854, cuando Godofredo, jefe de los normandos del Loira, se encaminaba hacia el monasterio de Redon para saquearlo, se desencadenó una violenta tormenta. Los vikingos, aterrados, creyeron que el convento estaba protegido por los dioses, por lo que no sólo desistieron en el empeño de arrasarlo, sino que además Godofredo dejó una guardia a sus puertas, para cerciorarse de que ninguno de los suyos lo saquearía en el ... (ver texto completo)
Le interesa un seguro contra satélites? La empresa estadounidense Complete Equity Markets, de Illinois, ofrece pólizas contra cualquier accidente producido por un satélite que caiga del espacio. Si el asegurado muere o resulta herido, él o su familia, en el caso de que fallezca, recibirán un millón de dólares; si sólo causa daños en sus propiedades 100,000.
Algunas tribus de indios del Orinoco, en Venezuela, colgaban los cadáveres en una especie de hamaca durante una semana, y con los líquidos que goteaban de ellos en el proceso de descomposición, los curanderos fabricaban un licor que decían que tenía propiedades mágicas.
Una ley de Maryland, EE UU, del año 1634 obligaba a las mujeres viudas que habían heredado propiedades de sus maridos a casarse en un plazo máximo de seis años. Si no lo hacían, perdían sus pertenencias, que pasaban al pariente masculino más cercano.
El servicio del agua en Atenas, en el siglo IV, era de tal importancia que el funcionario que desempeñaba el cargo no era nombrado por sorteo, sino por elección. Tenía que ser rico, para que de esta forma pudiera contribuir con sus dracmas al mantenimiento y construcción de nuevas fuentes.
En la antigua Grecia, las mujeres no comían con sus maridos, sino que permanecían recluidas en el gineceo, habitación para mujeres que estaba situada en la parte posterior de la vivienda. Las únicas mujeres que podían sentarse a la mesa de los varones eran las hetairas, cortesanas de alto nivel.
En el siglo XIV, el calzado de moda en Europa era un zapato puntiagudo llamado pontáine, con punteras que se alargaban varios centímetros, acababan en forma de garra de pájaro, o pico de águila. Algunos incluso tenían forma de pene, lo que motivó que los papas Urbano V y Carlos V de Francia prohibieran su uso a los católicos. Pero ni ellos pudieron parar la desvergonzada moda, que se prolongó durante varios años.
La primera vez que a un pigmeo, acostumbrado a una visión de corta distancia, se le subió a una cumbre, confundía una manada de elefantes con moscas,
Los chinos adiestraban a los ciegos para la práctica del masaje con doble intención. Por una parte, se pensaba que los invidentes tenían más desarrollado el tacto y, por otra, podían tratar a la clientela femenina sin pudores.
Uno de los platos preferidos de los hadzas, población cazadora -recolectora de Tanzania, es la carroña. Esta se considera un manjar.
Un 20 por ciento de los profesores norteamericanos de biología todavía cree que los hombres y los dinosaurios convivieron en la misma época, a pesar de que hubo entre ellos una separación de más de 60 millones de años.
Antes de la llegada de los conquistadores españoles, las víctimas sacrificadas y devoradas cada año por el pueblo azteca oscilaban entre 15.000 y 250.000, según los expertos.
ESTAR EN JAUJA

Jauja es una ciudad peruana cuya fama se debe a sus excelentes minas que en época de los conquistadores proporcionó a éstos una vida ociosa y relajada.
¿Qué es el tiempo?. Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo no lo sé