En una de las
plazas del
pueblo, estaba hace años el
Bar de Amadeo, y hacía
esquina con la
calle principal del pueblo, allí paraban los autobuses, y cualquier forasteros despistado que llegara al pueblo. Además todo aquel que no tenía nada que hacer estaba siempre allí de tertulia, fuera de la edad que fuera, aunque abundaban mas los jubilados.
Allí te ponias al corriente de las novedades del pueblo.