FREILA (Granada)

cortijo del "chus"
Foto enviada por antonio

bueno me despido asta mañana buenas noches
a ber si mañana nos saluda pepepaco
adios fina, buenas noches
si que hace frio, está nevando por muchos sitios
bueno me despido asta mañana buenas noches
a ber si mañana nos saluda pepepaco
yo como vivo en el canpo y esta bes no e salido niun momento
porque ace frio de nieve
si que hace frio, está nevando por muchos sitios
hola fina, pues yo prefiero estar aqui, hace mucho frio en la calle
yo como vivo en el canpo y esta bes no e salido niun momento
porque ace frio de nieve
todo el mundo en la calle viendo el carnaval estan los foros solos
hola fina, pues yo prefiero estar aqui, hace mucho frio en la calle
# No hay nada más caro que lo regalado.
todo el mundo en la calle viendo el carnaval estan los foros solos
# No hay nada más caro que lo regalado.
# No hay mujer más buena, que la mujer ajena.
# No hay mujer fea por donde mea. (Enviado por: Raúl García)
# No hay mucho que no se acabe ni poco que no alcance.
La prueba del agua fría también se empleó como prueba para desenmascarar a brujas, al igual que otras pruebas de brujas que – a pesar de no ser reconocida oficialmente – siguieron siendo empleada en procesos a brujas.

A pesar de que la participación de religiosos en los llamados juicios de Dios se prohibió en el Cuarto Concilio de Letrán en el año 1215 y de que las pruebas iban siendo prohibidas poco a poco en los juicios civiles a partir de la Alta Edad Media, de forma que a partir del siglo ... (ver texto completo)
Agua fría

La judicium aquae frigidae fue introducida probablemente por el Papa Eugenio II (824-827).

En la prueba, el acusado era atado y se le descendía con una cuerda a una masa de agua mientras se repetía el rezo:[2] deja que el agua no reciba el cuerpo de aquel que, liberado del peso de la bondad, es llevado por el viento de la injusticia.

Al contrario que en el caso de la prueba de agua caliente, aquí era necesario que se produjera un milagro para declarar culpable al acusado. Si la ... (ver texto completo)
Agua caliente

La judicium aquae ferventis es probablemente la forma más antigua de juicio de Dios en Europa. La prueba aparece mencionada en algunos de los textos de leyes más primitivos (por ejemplo en Hinkmar von Reims) de Europa Central.[1]

En esta prueba, el acusado debía extraer, con el brazo desnudo, una pequeña piedra o un anillo de un caldero de agua hirviendo.
La prueba del agua pertenecía en la Edad Media a las llamadas juicios de Dios con las que se pretendía decidir la culpabilidad o inocencia de un acusado, a menudo de brujería.

Existían dos pruebas jurídicas distintas, una con agua caliente y otra con agua fría.
Un sentido específico tiene la expresión de prueba de fuego que fue empleada en la época feudal tardía. La prueba, es decir, haber estado bajo el fuego enemigo, se convirtió en requisito indispensable para que un oficial fuera nombrado caballero. Debido a la creciente especialización, en muchos ejércitos no era posible adquirir tras treinta años de servicio el estado de caballero en condiciones de batalla (prueba de fuego). A finales del renacimiento, al hacerse más escasas las guerras, cada vez ... (ver texto completo)