En algunas de las versiones de sus historias, Tolkien concibió a los orcos como elfos, esclavizados por Morgoth y transformados en malvados guerreros. Otras versiones (que incluyen notas hechas a principios y fines de la vida literaria de Tolkien) presentan a los orcos como ‘parodias’ o falsas creaciones de Morgoth que tienen vida sólo por su voluntad maligna, y fueron hechos intencionalmente para burlarse de las creaciones de Eru Ilúvatar, los Eldar y los Edain.
