FREILA (Granada)

Torreta
Foto enviada por antonio

Realmente lo que pasa con esto de colocar la primera piedra es que es una muestra más de los miedos de los políticos. En teoría ellos hacen las obras para ofrecernos bienestar a los ciudadanos, pero ¿qué sentido tiene para ellos si nadie se entera? Como las obras son tan lentas, tienen que aparecer al principio. Quien sabe si cuando se terminen estarán aún en el poder. Así cuando aparezca el nuevo quitando la cintita para inaugurar el nuevo hospital, estará el otro de fondo diciendo: " ¡Eh! ¡Que ... (ver texto completo)
Así pues, ellos se ponen manos a la obra y cogen una piedrecita, colocan a unos cuantos cámaras y se ponen ahí a meterla en un huequecito hecho para la ocasión. Y luego queda el lugar marcado como: "Aquí estuvo Jordi Pujol y puso la primera piedra" Pero a ver, ¿¡que mérito tiene!? Si le dejaron el hueco ahí para ponerla y ¡encima la puso mal! Que luego tiene que venir un paleta de verdad, con su cigarro en la boca y su camiseta imperio y se queda mirando: "A vé, esto está mal eh, la mezcla está mal, ... (ver texto completo)
Los políticos usan el gesto de poner la primera piedra como una forma de acercarse al pueblo llano. Como diciendo, eh, nosotros también somos currantes. Como cuando un político gallego se puso a apagar fuegos con una manguera poniendo el dedo en la punta, como si estuviera regando el jardín. " ¡Cariñooo, creo que se nos han quemado las costillas y las morcillicas" " ¡Ay! ¡Que no te entera! ¡Que ha habío un incendio!" Así que ellos se ponen en plan: nosotros también ponemos piedras, fíjate. Y nadie ... (ver texto completo)
En realidad iban cuando terminaba la obra, cortaban una cintita y daban por inaugurado el acueducto. Perdón, ¿hay un médico en la sala? El historiador del fondo acaba de desmayarse y está vomitando espuma. Pero hoy en día, que no se construye ni un solo edificio con piedras, todo el mundo se dedica a poner la primera. "El político tal fue a poner la primera piedra del nuevo hospital de Redruejo del Quincallo Pinístico", pero luego... ¿Luego esa piedra queda ahí y forma parte de la obra? Es decir, ... (ver texto completo)
Hubo un tiempo en el que todos los edificios se hacían con piedras. Y no con piedras de estas que se recogen en la playa y se tiran a los amigos para incordiar un rato. Con piedras bien gordas y pulidas. Así se consiguieron construir catedrales, puentes, acueductos y un tobogán para masoquistas. Pero en aquella época no tenían la costumbre de poner la primera piedra. Sí, alguna tenía que ser la primera; pero no iba el prefecto, cogía una piedra de la cantera, se provocaba una hernia discal y llamaba ... (ver texto completo)
Había muchos de estos, algunos más abueleros que otros como Agustín Bravo que continuó su éxito abuelero de la época Carmen Sevilla en Canal Andalucía, o Andoni Ferreño que se dedicó al mundo de la actuación después de presentar múltiples galas casposas. Pero en la televisión ya no hay sitio para todos ellos. Ni en este post tampoco, que es suficientemente largo. Pero ¿por qué ya no aparecen en programas de máxima audiencia? Pues muy sencillo, porque este tipo de programas ya solo triunfan en Telecinco ... (ver texto completo)
Otro presentador que está perdido es Liborio García. En la época Liborio fue famoso en mi ambiente por parecerse a nuestro profesor de matemáticas de Bachillerato. El profe, evidentemente, cambió su nombre al de Liborio, y para siempre seguirá llamándose así. El éxito televisivo de este hombre, por desgracia para él, no fue eterno como el mote del profesor. Aunque parezca mentira, el éxito más grande de este hombre fue presentar el reality El Bus. Aún así, aunque su nombre estuviera ligado a aquel ... (ver texto completo)
Lo de los chicos Ana Rosa es para hacer una investigación profunda, porque ahora hay un futuro plato roto que está empezando a ver el declive de su carrera fulgurante televisiva. Es el caso de Óscar Martínez. Un chico que ha hecho carrera paralela a los anteriormente mencionados: Jaime Bores como sex-symbol abuelero de las tardes de la Primera y Antonio Hidalgo como chico Ana Rosa, aunque por suerte Óscar no canta. Sólo se hacía el gracioso. Hace poco abandonó los brazos de mamá Ana Rosa y sufrió ... (ver texto completo)
La cosa fue de mal en peor. No sé si el disco vendió algo, creo que corrió el escalofriante rumor de que si ponías la cinta al revés (porque estos discos se venden en cintas, sino ni son discos pochos ni son ná) sonaba bien. Al derecho no había por donde cogerlo. Después de tal batacazo empezó a hacer magazines y programitas de éxito incierto antes de emitirse incluso y todo fue cuesta abajo. Ahora presenta magazines en la prestigiosa televisión autonómica de Murcia.
Uno de esos onvres, como dirían en Vicisitud y Sordidez, que quitaron protagonismo al pobre Bores, fue Antonio Hidalgo. Hidalgo fue uno de los primeros "chicos Ana Rosa" en Sabor a ti, sustituyendo a otro plato roto como Mon Santiso. ¿Ande andará? Antonio Hidalgo tenía un punto más a favor del mundo abuelero que su predecesor en el puesto: sabía cantar. Siendo generosos con él, era un crooner de canciones pasteleras y baladas pochas con los que conseguía que las abuelas se volvieran locas. De repente ... (ver texto completo)
Total, Bores triunfó con el programa Digan lo que digan. Uno de esos programas de testimonios, que apareció mucho antes del boom del Diario de Patricia. Traían abueletes que daban tema para programas de zapping, como por ejemplo este momento estelar del programa: el Pelegrí Pelegrí Pelegrí (a partir del 1:23 de este video) [Pelegri pelegri pelegri] Después de eso desapareció de las cadenas de televisión. Su imagen estaba asociada al rancio mundo del abueleo, y ellas, como las adolescentes, olvidan ... (ver texto completo)
¿Quién se acuerda de Jaime Bores? Va, que levante la mano. Vaya, nadie. Qué bien va esto de escribir en una web para que no se vea a la gente moverse delante del PC y así poder reafianzarte en tus propias ideas. Este hombre se convirtió en el sex-symbol de las amas de casa y jubiladas a finales de los 90. Porque no sé por qué, los presentadores de programas abueleros, sufren de lo que yo llamo síndrome Juan y Medio, no parecen triunfar con las mujeres jóvenes, pero a las señoras mayores se les caen ... (ver texto completo)
Pues bien, estos programas de mierda a veces los presentan o co-presentan algunos personajes que terminan consiguiendo el cariño del público. En algún momento de su carrera creen que son el carisma andante y se lanzan en proyectos mastodónticos de mierdigramas en los que afianzar su liderato. Y entonces, se pierden en la nada más absoluta y nadie se acuerda de ellos. Pero aquí estoy yo para bucear en la cultura basura.
La televisión es un medio que lanza a la fama a cualquier persona que aparezca en ella durante unos minutos. A veces, incluso, solo unos segundos permiten a alguien entrar en el estrellato gracias a los programas de zapping o al Youtube. Pero si algo tiene la televisión, es la facilidad para crear platos rotos. Esos presentadores que durante un tiempo aparecen en todo tipo de programas o magazines y luego desaparecen sin dejar rastro. Que siempre me ha encantado esto de llamar a ciertos programas ... (ver texto completo)
Así que al final, cuando te encuentras a una de estas personas no sabes nunca qué decir. Y el comodín de conversación termina siendo: " ¿Todo bien?" " ¿Cómo va?" "Venga, que vaya bien" o " ¿Vamos a mear juntos de nuevo?" Hay gente que si no te ve en el mismo contexto en el que te conoció, no sabe volver a mantener una conversación contigo...