Según el orientalista George Lomsa, la versión actual de la Biblia contiene más de mil cuatrocientos errores de traducción. Como en las últimas palabras de
Cristo en la
cruz: <<Eli, Eli, lamma sabachtani>>, habrían de haber sido traducidas como: << ¡Dios mío!, ¡Dios mío! ¡Mi destino ha sido cumplido!>>, y no el: << ¡Dios mío!, ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?>> y también cuando dice <<será más fácil que pase por el ojo de la aguja que un rico entre en el reino de los
cielos>> no sería <<un
... (ver texto completo)