Hay dos marineros, uno francés, y el otro español, que trabajan en un
barco de pasajeros.
Como de
costumbre, muchos de los pasajeros hacen ejercicio en la cubierta por la mañana, y un día, los dos
amigos miran a una pasajera muy bonita corriendo por la cubierta.
No pueden quitarle la vista a la bella señorita. De repente, llega un gran viento, y se le levanta la muy corta pollera a la señorita, dando a los marineros una vista magnifica de su bonita cola.
Los dos miran toda la escena con
... (ver texto completo)