Edward Halifax, virrey de la
India y embajador en USA iba un día en un
tren al lado de dos puritanas muy extremistas. Cuando empezó a fumar tuvo q apagar el cigarro xq estás no se lo permitían, y cuando para compensarlo empezó a beber brandy de una petaca (je je, le iba el vicio al virrey), estás le miraron con tal malos modos q éste decidió vengarse y al llegar a un oscuro
tunel se dio un sonoro beso en
la palma de sus manos. Cuando la luz llegó de nuevo preguntó muy serio: "Y ahora, señoritas,
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