Un tío va por la
calle y ve a una chica buenísima, con minifalda. Se arma de valor y le entra, con tan buena suerte que logra convencerla para que se suba a su
coche. Ella accede y se van a dar una vuelta.
En el auto, el tío no le quita ojo a los muslos de la mujer, y cada vez se pone más caliente. A los cinco minutos, ella tiene ganas de mear:
- Ay! para, para, que me meo muchísimo, por favor!.
El tío aparca en el arcén de la
carretera. Ella sale del coche y nada más salir, se baja las bragas
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