Que la
Bahía de
Cádiz fue una zona de intensa actividad comercial no es ningún secreto, pero lo que esconde la edad de oro gaditana puede llegar a ser un verdadero misterio.
Agustín Ortuño, marqués de Villarreal y
Purullena, fue uno de aquellos mercaderes que se enriqueció con el
comercio con ultramar y se construyó un bello
palacio en El
Puerto de
Santa María, conservado intacto hasta los años 80.
Sin embargo, al parecer este
edificio también fue testigo de una tragedia digna de los mejores dramas
... (ver texto completo)