Cierto que entran dineros a esportás, pero búscale la púa al trompo a ver a qué faltriqueras van. Fíjate que ya ni se pide dinero para la función. Respecto a las
casas, tú te mereces una con
piedras de las canteras, de calcarenita, al menos por lo que has trabajado en tu vida.Aquello está muy revolucionado con los millones, que flotan como la espuma,
Escúzar ya no es Escúzar, es un segundo Washington, no se ve ni personal por las
calles, ni sentadas al fresco como antaño, temen que les inquieras
... (ver texto completo)