Estoy completamente seguro que no eres capaz de decirme en persona lo que dices amparándote en el anonimato. Eres un enfermo que odias, que sientes rencor y eres un fracasado sin categoría.
Si, me
río de ti, de tus mentiras, de tu permanente sonsonete sin sentido y sin coherencia. El odio es un mal consejero y tú lo tienes a raudales. Sufrir es tu destino, camuflarte para seguir escupiendo embuste tu sino, y tu remordimiento saber que el día que actúe la justicia, por que lo hará, te lo prometo,
... (ver texto completo)