¡Qué alegría más grande ver la aparición de Gabi entre regañón y pamplinas! Se le nota que anda descansado el hombre. Yo, particularmente, me alegro mucho de verte. Ya sabes que me caes bien. Aunque no me queda más que reconocer que, tal vez, debido a ese vicio tuyo de estar a todas horas embutido en el sillón, se te esté atrofiando el cerebro. Las neuronas suelen ser caprichosas a veces y buscan los términos medios. Una emigración masiva de neuronas hacia tu trasero, amigo Gabi, puede hacerte perder ... (ver texto completo)