Los que se sietan a la mesa los primeros no son esos que preparan la comida.
Señor Puentedura, al que no tengo el gusto de conocer, es más, nunca he oído hablar de usted..., ¿sería tan difícil que pusiera algo de coherencia en sus comentarios? Yo soy muy aficionado a la literatura del siglo de las Luces de las letras españolas, el XVII, pero todavía no sé hablar esperanto, veo que usted sí. Un saludo.