Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Tropezando y cayendo al andar va el niño aprendiendo.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Tómame a cuestas y verás lo que peso.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos no vemos.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Todo se pega, menos la hermosura.
Todo salto tiene riesgo.
Todo lo que hagas por despecho, estará mal hecho.