Hola amigo:
No era mi intención enfadarle tanto. La verdad duele. Solamente intentaba aclararle ciertos aspectos de la vida en Charches, y veo que no lo he logrado. Lo intentaré de nuevo.
No tengo el gusto de conocerle personalmente. Tras leer el último mensaje que usted había escrito me informé de quien era, y fue entonces cuando me dijeron que había estado en el pueblo hacía dos o tres años.
A diferencia suya, que nació y creció en Charches (¡Luego se fue de aquí¡ ), yo he nacido, crecido, y con orgullo le digo que mi intención es permanecer el resto de mi vida en este pueblo. No crea que por obligación, sino por que me gusta vivir en Charches. Aquí vive casi toda mi familia más cercana. Por eso me hizo gracia cuando leí que aquí estaba la “sangre de su sangre”, ¡sus tres primos hermanos!.
Igualmente me dio la risa floja al leer “amo a Charches”. ¿Qué clase de amor es ese?.
No es compatible amar a Charches y a la vez hacer burla de las penas y la escasez que han tenido que pasar sus habitantes a lo largo de la historia. ¿Se acuerda?. Me refiero a lo del tocino y el vino peleón.
Es cierto que los charcheros tuvieron que comer tocino (cambiaban los jamones por tocino rancio) y beber vino peleón, incluso había veces que no tenían ni de una cosa ni de otra, según me han contado. Hicieron todo esto para subsistir en una tierra carente de recursos, que no les permitía ni un respiro si querían sacar sus familias adelante. Emigraban “temporalmente” y traían al pueblo lo suficiente para poder vivir un año mas. ¡Qué coraje¡ ¡Qué gente!.
Precisamente son ellos los responsables de que hoy pueda estar yo aquí, en un foro de Internet, reprochando los malos gestos de alguien que olvidó todo esto. Amigo, son ellos los responsables de que Charches siga vivo, ¡mas vivo que nunca!. Me temo que muy a su pesar.
Además, y es lo mas importante, han sabido transmitirnos el espíritu luchador, honesto y solidario que los caracterizó. Y que a mi modo de ver las cosas, sigue caracterizándonos hoy en día.
Son ellos los que se merecen un gran respeto, y respetándolos es como se demuestra la “curtura” que tiene cada uno.
No se equivoque, que de todo lo que haya en Alicante, menos la playa, de todo lo demás tenemos aquí. Incluso de algunas cosas, ¡un poquito mas! (si no lo entiende se lo explico en otro mensaje).
Con respecto a la reparación de la Iglesia, por cierto, noble gesto por parte de los están trabajando en ello, ¡ánimo!, quería comentarle que yo, “en su día”, colaboré con lo que humildemente pude. No me parece nada bien que ponga la excusa de que a usted no le han dicho cómo hacerlo, no es creíble. Muchas personas que viven fuera del pueblo, y que ¡si han colaborado!, han sabido hacerlo, y no es por que sean mas “listos” que usted, es por que han heredado eso que le he comentado antes.
Para terminar (le advierto que esto es una broma), he pensado que debería hablar con su sobrina, y en vez de comer en la casa de ella, debería invitarla usted a comer en el restaurante nuevo, así daría algo de beneficio a los Charcheros, por que me estoy temiendo que va a venir Vd., y entre que no ha colaborado con la Iglesia y su sobrina que lo va a invitar a comer tocino, ¡ no se va a gastar ni un duro en “su pueblo”!.
Un saludo a todos los charcheros, a los que están y a los que no están.
¡Viva Charches, San Marcos, La Virgen, y la madre que nos parió!
Julio Iglesias.
No era mi intención enfadarle tanto. La verdad duele. Solamente intentaba aclararle ciertos aspectos de la vida en Charches, y veo que no lo he logrado. Lo intentaré de nuevo.
No tengo el gusto de conocerle personalmente. Tras leer el último mensaje que usted había escrito me informé de quien era, y fue entonces cuando me dijeron que había estado en el pueblo hacía dos o tres años.
A diferencia suya, que nació y creció en Charches (¡Luego se fue de aquí¡ ), yo he nacido, crecido, y con orgullo le digo que mi intención es permanecer el resto de mi vida en este pueblo. No crea que por obligación, sino por que me gusta vivir en Charches. Aquí vive casi toda mi familia más cercana. Por eso me hizo gracia cuando leí que aquí estaba la “sangre de su sangre”, ¡sus tres primos hermanos!.
Igualmente me dio la risa floja al leer “amo a Charches”. ¿Qué clase de amor es ese?.
No es compatible amar a Charches y a la vez hacer burla de las penas y la escasez que han tenido que pasar sus habitantes a lo largo de la historia. ¿Se acuerda?. Me refiero a lo del tocino y el vino peleón.
Es cierto que los charcheros tuvieron que comer tocino (cambiaban los jamones por tocino rancio) y beber vino peleón, incluso había veces que no tenían ni de una cosa ni de otra, según me han contado. Hicieron todo esto para subsistir en una tierra carente de recursos, que no les permitía ni un respiro si querían sacar sus familias adelante. Emigraban “temporalmente” y traían al pueblo lo suficiente para poder vivir un año mas. ¡Qué coraje¡ ¡Qué gente!.
Precisamente son ellos los responsables de que hoy pueda estar yo aquí, en un foro de Internet, reprochando los malos gestos de alguien que olvidó todo esto. Amigo, son ellos los responsables de que Charches siga vivo, ¡mas vivo que nunca!. Me temo que muy a su pesar.
Además, y es lo mas importante, han sabido transmitirnos el espíritu luchador, honesto y solidario que los caracterizó. Y que a mi modo de ver las cosas, sigue caracterizándonos hoy en día.
Son ellos los que se merecen un gran respeto, y respetándolos es como se demuestra la “curtura” que tiene cada uno.
No se equivoque, que de todo lo que haya en Alicante, menos la playa, de todo lo demás tenemos aquí. Incluso de algunas cosas, ¡un poquito mas! (si no lo entiende se lo explico en otro mensaje).
Con respecto a la reparación de la Iglesia, por cierto, noble gesto por parte de los están trabajando en ello, ¡ánimo!, quería comentarle que yo, “en su día”, colaboré con lo que humildemente pude. No me parece nada bien que ponga la excusa de que a usted no le han dicho cómo hacerlo, no es creíble. Muchas personas que viven fuera del pueblo, y que ¡si han colaborado!, han sabido hacerlo, y no es por que sean mas “listos” que usted, es por que han heredado eso que le he comentado antes.
Para terminar (le advierto que esto es una broma), he pensado que debería hablar con su sobrina, y en vez de comer en la casa de ella, debería invitarla usted a comer en el restaurante nuevo, así daría algo de beneficio a los Charcheros, por que me estoy temiendo que va a venir Vd., y entre que no ha colaborado con la Iglesia y su sobrina que lo va a invitar a comer tocino, ¡ no se va a gastar ni un duro en “su pueblo”!.
Un saludo a todos los charcheros, a los que están y a los que no están.
¡Viva Charches, San Marcos, La Virgen, y la madre que nos parió!
Julio Iglesias.