A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
A cada puerta, su dueña.
A cada puerco le llega su San Martín.
A cada pez le llega su vez.
A cada paso, un gazapo.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
A cada paje, su ropaje.
A cada pajarillo parécele bien su nido.
A cada pajarillo le gusta su nidillo.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
A cada cañada le llega su añada.
A cada cajón, su aldabón.
Pienso que no se puede ser mas dichoso, solo acompañado por tu mirada en silencio, callados en un mar de besos que hablan solo amor, gritando pasión y matando la tristeza pasada..... solo tu, solo yo
Paz, respiro paz por tenerte y disfrutar de tu presencia, con tus silencios como aliados y sus miradas como espejos... dame paz, dame de ti.