No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos.
Los niños ccomienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.
El que es bueno en familia, es también buen ciudadano.
Ama a tus padres si son justos; si no lo son, sopórtalos.
Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado.
Un padre es un hombre que espera que sus hijos sean tan buenos como él hubiera querido ser.
Hay un solo niño bello en el mundo, y cada madre lo tiene.
El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre.
A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.
Florecer libremente: esta es mi definición de éxito.
Todo tiro no hecho es tiro errado.
El éxito siempre ha sido fácil de medir: es la distancia entre el punto de partida de una persona y su mayor logro.
No hay viento favorable para el hombre que no sabe hacia donde va.
El hombre juzga su éxito por lo que tiene y no por lo que ha dejado de tener para obtenerlo.
Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde.