La lógica es buena para razonar, pero mala para convivir.
No existe la menor prueba que apoye la idea de que la vida es seria.
La vida vale por el uso que de ella hacemos, por las obras que realizamos. No ha vivido más el que cuenta más años, si no el que ha sentido mejor un ideal.
Estamos aquí para vivir en voz alta.
Todo el mundo aspira a la vida dichosa, pero nadie sabe en qué consiste.
Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.
No importa lo que suceda, alguien siempre encontrará la forma de tomárselo demasiado en serio.
El primer paso para conseguir lo que queremos en la vida es decidir lo que queremos.
Vive como si esperaras llegar a los cien años, pero estuvieras listo para morir mañana.
El problema de la vida no es cuánto va a durar, sino cuánto valdría la pena que durara.
El que no ama la vida, no la merece.
Si bien la rosa pierde al mediodía la hermosura que tenía en el alba, la belleza que irradiaba entonces era algo real. Nada en el mundo es permanente, y somos necios cuando pedimos que algo perdure. Y somos más necios si no lo disfrutamos mientras lo tenemos.
Siendo la vida como es, uno sueña con vengarse.
No juzgues cada día por lo que cosechas, sino por las semillas que siembres.
Vida es tener siempre que hacer algo. La vida no se me ha dado, resulta que tengo que hacérmela yo.