En el campo astronómico, adelantó los primeros argumentos sólidos contra la tradicional teoría de la Tierra plana, haciendo notar que las estrellas parecen cambiar su altura en el horizonte según la posición del observador en la Tierra. Este fenómeno puede explicarse partiendo de la premisa que la Tierra es una esfera; pero resulta incomprensible suponiendo que sea plana.
Fue uno de los filósofos y científicos griegos más importantes. Su influencia fue tal que algunas de las teorías que elaboró se mantienen vigentes todavía, dos mil años después de su muerte.
La muerte de Alejandro (323 a. C.) generó en Atenas un fuerte sentimiento contra los macedonios, por lo que Aristóteles se retiró a una propiedad familiar situada en Calcis, en la isla de Eubea, donde falleció un año más tarde.
En el año 336 a. C., al acceder Alejandro al trono, regresó a Atenas y estableció su propia escuela: el Liceo. Debido a que gran parte de las discusiones y debates se desarrollaban mientras maestros y estudiantes caminaban por su paseo cubierto, sus alumnos recibieron el nombre de peripatéticos.
Tras ser capturado y ejecutado Hermias por los persas (345 a. C.), Aristóteles se trasladó a Pela, antigua capital de Macedonia, donde se convirtió en tutor de Alejandro (más tarde Alejandro III el Magno), hijo menor del rey Filipo II.
Nació en Estagira (actual ciudad griega de Stavro, entonces perteneciente a Macedonia), razón por la cual también fue conocido posteriormente por el apelativo de El Estagirita. Hijo de un médico de la corte real, se trasladó a Atenas a los 17 años de edad para estudiar en la Academia de Platón. Permaneció en esta ciudad durante aproximadamente 20 años, primero como estudiante y, más tarde, como maestro. Tras morir Platón (c. 347 a. C.), Aristóteles se trasladó a Assos, ciudad de Asia Menor en la ... (ver texto completo)
Satiromanía: Obsesión y deseo incontrolable por el sexo en los varones.
Queromanía: Compulsión hacia la alegría.
Piromanía: Compulsión anormal por encender fuego o provocar incendios.
Plutomanía: Deseo incontrolable por obtener gran riqueza.
Parusiamanía: Obsesión por la segunda venida de Jesucristo, según la tradición cristiana.
Paramanía: Impulso irresistible de derivar alegría en las quejas.
Ornitomanía: Fascinación anormal por las aves
Ofidiomanía: Excesivo interés en los reptiles.
Oniomanía: Compulsión incontrolable por comprar