La deformación de la corteza continental, la construcción de su geomorfología, valles y cordilleras, acantilados y planos, obedece sin lugar a dudas a los esfuerzos, ajenos a ellos, a que han sido sometidos. Y estos se presentan con dirección, magnitud y sentido en la densidad que desarrolla el campo físico. En su dominio se establece un PATRÓN ORDENADO de estructuras que es posible reconocer. Cuando se supera el UMBRAL de equilibrio de un ecosistema se inestabiliza el entorno, en este, se establece ... (ver texto completo)