Desde la Segunda Guerra Mundial este culto a los antepasados y al Emperador, ha languidecido notablemente. Los ocupantes norteamericanos termianron con el apoyo económico y otros privilegios a sus
santuarios, donde la efigie del Emperador recibía
homenaje casi religioso. Desde el año 11 D. C., cuando el emperador Suinin lo estableció formalmente, el shintoísmo ha ejercido gran influencia política y bélica en Japón y toda Asia. Según una vieja leyenda el dios Takemikazuchi (Shintó), ganó la tierra
... (ver texto completo)