Doy mis razones. Hacia 1867 el capitán Burton ejerció en el
Brasil el cargo de cónsul británico; en julio de 1942 Pedro Henríquez Ureña descubrió en una
biblioteca de
Santos un manuscrito suyo que versaba sobre el
espejo que atribuye el Oriente a Iskandar Zu al-Karnayn, o Alejandro Bicorne de Macedonia. En su cristal se reflejaba el universo entero. Burton menciona otros artificios congéneres - la séptuple copa de Kai Josrú, el espejo que Tárik Benzeyad encontró en una
torre (1001
Noches, 272), el
... (ver texto completo)