# Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
# Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
# Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
# Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
# Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
# El arroz ya está cocido.
# Si no quieres que lo sepan los demás, no lo hagas.
# La nieve presagia una buena cosecha.
# El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
# El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
# Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
# A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
# Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
# No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
# Detenerse después de probar un poco algo.