El pasado me ha revelado la estructura del futuro.
Ni siquiera Dios puede cambiar el pasado.
El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar.
El pasado es un prólogo.
Es inútil volver sobre lo que ha sido y ya no es.
El pasado ya no es y el futuro no es todavía.
gua pasada no mueve molinos.
Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Deberíamos usar el pasado como trampolín y no como sofá.
Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado.
Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro.
El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era.
Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás.
El futuro no es ya lo que solía ser.