abio es quien poco habla y mucho calla.
Quien mucho habla, mucho yerra.
Quien habla siembra, quien oye y calla, recoge y siembra.
Quien habla lo que no debe, oye lo que no quiere.
Por un mal chiste un buen amigo perdiste.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Palabras vanas, ruido de campanas.
Necio que sabe callar camino de sabio va.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Más vale un palabra a tiempo que cien a destiempo.
Las palabras se las lleva el viento.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La lengua no tiene hueso, pero corta lo más grueso.
Hablando se entiende la gente.
Habla poco, escucha más y no errarás.
Habla, no cuando quieras, sino cuando puedas.