RECUERDOS TRISTES: Son dos personas , que un mal viento negro, se las llevó, mis visitas , ya no son iguales, cuando yendo al
cementerio, paso las últimas
casas, se ve la campiña, sembrada de olivares y
almendros. Frente, delante, ya labrado, bajo un
cielo inmenso y puro, sensación de un cálido y depejado horizonte, cerca de mis ojos y lejos de mis oídos, YACEN mis dos seres queridos.
A.R. DESDE EL
CAñO JORGE.