Así que parecéis vampiros... a las horas que nosotros entramos no hay nadie y cuando vosotros entráis nosotros estamos en el cine de las sabanas blancas..
Ahí me gustaría estar yo, quizás no tan temprano, pero al menos a las doce o una, con eso me conformaría y no en el
cine de los ojos abiertos y piernas inquietas....