# Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
# El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
# Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
# Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
# Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
# Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
# Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
# Llegado el carro al pie de la montaña, se encontrará infaliblemente el camino.
# El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
# En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
# La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
# Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
El primer amor nunca se olvida