No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
No creo que haya que lamentarse sobre el propio destino, pero a veces es muy duro.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
Lo que ha de suceder, sucederá.
Cada hombre tiene que inventar su camino.
Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder.
Los espíritus vulgares no tienen destino.
Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.
No olvides tu historia ni tu destino.
Caminante no hay camino, se hace camino al andar.
Tendremos el destino que no hayamos merecido.
Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.
Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.
El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos.
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo.