Las palabras se las lleva el viento.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La lengua no tiene hueso, pero corta lo más grueso.
Hablando se entiende la gente.
Habla poco, escucha más y no errarás.
Habla, no cuando quieras, sino cuando puedas.
En la boca del discreto lo público es secreto.
El que calla, otorga.
En boca cerrada no entran moscas.
Boca de verdades, cien enemistades.
Cada uno habla como quien es.
Boca cerrada, más fuerte es que una muralla.
A palabras necias oídos sordos
A buen entendedor, pocas palabras basta.
Por febrero y septiembre a las seis anochece y a las seis amanece.
El sol septembrino, madura el membrillo.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Mayo y septiembre son dos hermanos: uno en invierno y otro en verano.