El médico, mozo y el boticario, cojo.
Donde entra el sol no entra el médico.
Dios te guarde de receta de médico, de párrafo de legista y de papeles de escribano.
Dios te guarde de mozo halagüeño y de médico andariego.
Dios es el que cura y el médico cobra la factura.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De médico indocto y de alquimista roto, no te fíes ni poco.
Cuando Dios no quiere, el médico no puede.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Buen arte es el del médico que soterra su yerro.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Al médico, confesor y letrado, no le traigas engañado.
buenas tardes rosas, espero que tu tambien lo pases muy bien
un abrazo