# Nada, poca es para soldada.
# Nada, no es buena ni para frita ni para asada.
# Nada mejor en la vida, que una familia unida.
# Nada más engreído que un tonto bien vestido.
# Nada hay tan necio como predicar en desierto.
# Nada hay más atrevido que la ignorancia.
# Nada creas, sino lo que veas.
# Nada con nada, total nada.
# Nada complicado da buen resultado.
# Nació para porfiar como cualquier mujer: tijeretas han de ser.
# Nace toda criatura, según se dice, con su ventura.
# Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
# Nace en la huerta, lo que no siempre siembra el hortelano. (*1)
# Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Atenea y Aracne

Cuenta la leyenda que había una hermosa joven llamada Aracne. Era muy habilidosa en el arte de entretejer la lana, y por ese talento era reconocida.

Las Ninfas bajaban muchas veces hacia su morada para admirar sus trabajos y quedaban embelezadas por sus magníficos bordados.

En una ocasión le preguntaron si la diosa Atenea le había enseñado a trabajar la lana, pero Aracne se defendió como si la hubieran insultado:- ¡Nadie me ha enseñado el oficio! Si Atenea quiere venir a ... (ver texto completo)