Satiromanía: Obsesión y deseo incontrolable por el sexo en los varones.
Queromanía: Compulsión hacia la alegría.
Piromanía: Compulsión anormal por encender fuego o provocar incendios.
Plutomanía: Deseo incontrolable por obtener gran riqueza.
Parusiamanía: Obsesión por la segunda venida de Jesucristo, según la tradición cristiana.
Paramanía: Impulso irresistible de derivar alegría en las quejas.
Ornitomanía: Fascinación anormal por las aves
Ofidiomanía: Excesivo interés en los reptiles.
Oniomanía: Compulsión incontrolable por comprar
Oinomanía: Fascinación intensa por el vino.
Oikomanía: Anhelo irresistible por el hogar.
Eudoxo nunca escribió sus conclusiones geométricas y solo las trasmitió oralmente, estas fueron pasando de generación en generación hasta hoy.
Combatió ardientemente los horóscopos diciendo que: "Cuando se creen hacer previsiones acerca de la vida de un ciudadano con sus horóscopos basados en la fecha de su nacimiento no debemos dar crédito alguno, pues las influencias de los astros son tan complicadas de calcular que no existe hombre en la faz de la tierra que lo pueda hacer".
Eudoxo trazó un mapa del cielo desde un observatorio construido por él mismo a orillas del Nilo. También estudio diversos calendarios y el registro de los cambios estaciónales, estudios meteorológicos y crecientes del Nilo.
Hacia el año 350 a. C. Eudoxo se trasladó a la ciudad de Cnido. Allí se encontró con un régimen democrático recién establecido y recibió el encargo de escribir la nueva constitución.