Cuando los judíos se establecieron en Canaán el monoteísmo se vio debilitado por la influencia de la idolatría que allí reinaba. Pero la situación más precaria la tuvo la religión hebraica cuando los reinos de Israel y Judá fueron destruidos: entonces el pueblo no entendió la lengua en que estaba escrita la ley y fue necesario hacer traducciones y largas pláticas de explicación. Por esta razón y por el cambio de costumbres, fue necesaria la creación de una segunda Ley o Misná o Repetición, que comúnmente ... (ver texto completo)