Cuando llegamos a la iglesia deje de pensar en las enseñanzas de mi abuela y en las múltiples contradicciones que inundaban mi adolescente raciocinio.
En la puerta nos esperaba Don Joaquín. Vino directo a saludar afectuosamente a mi abuela. Curiosamente y a pesar de la fama de hereje de mi abuela, Don Joaquín y Mamá Sofía se respetaban profundamente y creo, sin temor a equivocarme, que ambos se tenían una mutua simpatía.
Entramos en la iglesia. El templo estaba abarrotado de gente. Supuse que ... (ver texto completo)
En la puerta nos esperaba Don Joaquín. Vino directo a saludar afectuosamente a mi abuela. Curiosamente y a pesar de la fama de hereje de mi abuela, Don Joaquín y Mamá Sofía se respetaban profundamente y creo, sin temor a equivocarme, que ambos se tenían una mutua simpatía.
Entramos en la iglesia. El templo estaba abarrotado de gente. Supuse que ... (ver texto completo)