Abstente del pecado, practica el bien, purifica tu corazón. Éste es el precepto de los grandes sabios
El enfermo tiene enferma hasta el alma
Dios reparte las mujeres y la muerte
De ilusión también se vive
Si el pariente no es bueno huye de él como del trueno
Aunque se lave con agua de rosas, el ajo no pierde su olor
La fantasía es el reposo del alma
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Demasiada amistad genera enfados
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Para el exiliado cualquier tierra es amarga
Teatro es el mundo y marioneta es el hombre
Cede ante la fuerza y sé condescendiente con la debilidad
Hay esperanza en la certeza, y no hay certeza en la esperanza
La juventud es un bien que todos deberíamos guardar celosamente para que el tiempo, que es un ladrón, no nos la robe en nuestras narices