MONTORO: El amor a su pueblo, en este caso el mío, MONTORO,...

El amor a su pueblo, en este caso el mío, MONTORO, no se puede definir así como así, porque, es algo innato que nace con los Montoreños. El amor a Montoro, se siente en lo más hondo del corazón; es como una vivencia deliciosa y que solo la conocen aquellos que aman a Montoro; es como un fuego que te consume, como un vino de delirio para el que lo bebe, es un amor que solo lo siente el que sabe su historia y ha mamado en sus calles de hastío el embrujo de las noches de verano. Montoro, es como un pañuelo blanco perfumado, como una carta de amor extendida en el Monte del Olimpo, como unos versos que promueven en el fondo del alma tremendas inquietudes íntimas y un éxtasis lleno de sentimientos inefables y, que solo lo siente los Montoreños que tienen sensibilidad y alma montoreña .
Para sentir ese amor a MONTORO, tiene que existir comunión en pensamiento, sentimiento y voluntad, si hay eso, cada átomo del cuerpo de uno Montoreño palpita cada vez que dice
¡ VIVA MONTORO!
Es posible que haya Montoreños que no sientan ese amor o no se hayan sentido correspondidos por MONTORO, pero lo encuentran fuera de su tierra y expresan lo que sienten cada vez que vuelven por SEMANA SANTA o algunas de sus fiestas, otros, además de ir, lo escriben, como es mi caso.
Quizás es necesario que tengamos ese desengaño para que sepamos apreciar ese maravilloso regalo que es, ser de MONTORO. El amor a su pueblo llega a los que tienen fe y coraje para construir su confianza de nuevo en él.
Amiga Rosa: Tú sientes como yo ese amor por MONTORO , por eso escribimos aquí para hacer más grande nuestro pueblo, Tú estás más cerca que yo, cada vez que vayas a MONTORO, ve y reza a PADRE JESúS para que los que estamos fuera de MONTORO, podamos volver algun día a nuestro amado y querido pueblo. Blas Acosta Ruano.